El mito: la grasa engorda

El mito: la grasa engorda

“Se requiere una mente inusual para abordar lo que parece obvio

¿La grasa engorda? ¿Es un mito o una realidad?

Antes de abordar este controvertido tema, es fundamental aclarar algo importante: la nutrición es una ciencia, no una religión.

En las religiones predominan las creencias, los ritos y los dogmas de fe. Estos elementos forman parte de su estructura, pero están fuera del ámbito de nuestro análisis sobre las grasas. Por otro lado, la ciencia se basa en principios, teorías, leyes, hipótesis y experimentación. Cabe destacar que la ciencia no es exacta ni pretende serlo; tampoco dicta dogmas ni principios inviolables. Más bien, busca aproximarse a la verdad, sabiendo que esta siempre será relativa. El método científico es nuestra herramienta para analizar, validar o refutar ideas.

Aceites y grasas: una aclaración inicial

Cuando hablamos de grasas, nos referimos al grupo químico conocido como lípidos, que incluye tanto aceites como grasas. Para efectos prácticos, utilizaremos el término “grasas” para englobar tanto a los aceites (líquidos a temperatura ambiente) como a las grasas (sólidas a temperatura ambiente).

Es importante distinguir entre:

  1. Grasas procesadas:
    • Ejemplo: aceites de girasol, maíz, canola o margarinas.
    • Característica: no existen de manera natural y requieren procesos industriales químicos para su extracción.
  2. Grasas naturales de origen vegetal:
    • Ejemplo: aceite de oliva, coco, frutos secos y semillas.
    • Característica: se obtienen mediante procedimientos mecánicos (prensas o molinos) sin necesidad de procesos químicos complejos.
  3. Grasas naturales de origen animal:
    • Ejemplo: grasa de cerdo (tocino), grasa de aves, yema de huevo, grasas lácteas (mantequilla, crema, quesos) y aceites de pescado (como el omega 3).

La gran pregunta: ¿Las grasas engordan?

Con estos conceptos claros, surge la gran pregunta: ¿las grasas engordan?

La mayoría respondería con un rotundo “sí”. Después de todo, se sabe que las grasas aportan 9 calorías por gramo, mientras que los carbohidratos y las proteínas solo aportan 4 calorías por gramo cada uno. A simple vista, parece lógico concluir que las grasas, al tener más del doble de calorías, son responsables del aumento de peso.

Sin embargo, este razonamiento pasa por alto cómo el cuerpo procesa los alimentos y cómo los diferentes macronutrientes interactúan con el metabolismo.

¿Por qué se cree que las grasas engordan?

Esta creencia se fundamenta en varios factores:

  1. El contenido calórico elevado:
    • Las grasas tienen una densidad calórica más alta que las proteínas y los carbohidratos.
  2. El enfoque tradicional de la nutrición:
    • Durante décadas, la nutrición convencional se centró en el conteo de calorías, priorizando su reducción como la principal estrategia para perder peso.
  3. La demonización de las grasas naturales:
    • Campañas publicitarias promovieron durante años los alimentos bajos en grasa como sinónimo de salud, ignorando las diferencias entre grasas procesadas y naturales.

Este enfoque, aunque intuitivo, es simplista y no considera cómo las grasas afectan el peso corporal más allá del conteo calórico.

El enfoque de MY PLAN

En MY PLAN, vamos más allá de lo evidente y aplicamos principios científicos para entender cómo los diferentes tipos de grasas interactúan con el metabolismo.

¿Qué factores consideramos?

  1. Respuesta hormonal:
    • Las grasas naturales tienen un impacto mínimo en la secreción de insulina, la hormona clave en el almacenamiento de grasa.
    • En contraste, los carbohidratos (especialmente los procesados) provocan picos de insulina, favoreciendo el almacenamiento de grasa.
  2. Efectos metabólicos:
    • Las grasas naturales, consumidas en su estado original, pueden ser una fuente eficiente de energía, especialmente en dietas bajas en carbohidratos.
    • Estas grasas favorecen la saciedad, lo que ayuda a controlar el apetito y a reducir la ingesta calórica total.
  3. Calidad de las grasas:
    • Mientras que las grasas procesadas y trans tienen efectos dañinos sobre la salud (inflamación, resistencia a la insulina), las grasas naturales (como las del aceite de oliva, aguacate o pescado) son cardioprotectoras y mejoran el perfil lipídico.

Conclusión

¿La grasa engorda? La respuesta no es tan sencilla como contar calorías. El impacto de las grasas en el cuerpo depende de su calidad, su origen y el contexto en el que se consumen.

En MY PLAN, promovemos un enfoque basado en la ciencia:

  • Las grasas naturales, lejos de ser las villanas, son aliadas en un metabolismo saludable.
  • Entender cómo las grasas interactúan con el organismo nos permite desmitificar ideas erróneas y fomentar decisiones alimenticias más informadas.

La clave no está en temerle a las grasas, sino en elegir las adecuadas y consumirlas en equilibrio con otros macronutrientes para alcanzar una salud óptima y sostenible.